Financiación de vivienda sin cuota inicial: es fácil y es posible

Financiación de vivienda sin cuota inicial: es fácil y es posible

No esperes a reunir el dinero de la cuota inicial para tener casa propia.

Tener la posibilidad de comprar una casa sin tener que poner para la cuota inicial primero, es posible en Colombia gracias a dos figuras a las que puedes acceder. Te explicamos. Si estás interesado en la financiación de vivienda sin cuota inicial, debes saber que es posible gracias a estos productos a los que puedes acceder ya:


El leasing habitacional

Si estás interesado en arrendar una propiedad y posteriormente adquirirla, el leasing habitacional es una alternativa eficaz.

Este no requiere cuota inicial y solo exige demostrar capacidad de pago. Se trata de un contrato firmado entre un banco o una compañía de financiamiento comercial (el propietario de la vivienda) y el interesado en adquirirla (el locatario).

Mediante el pago de un canon periódico por un plazo que se estima de entre 10 a 15 años, el locatario puede optar por adquirir definitivamente el inmueble, pagando la última cuota, o restituirlo a la entidad financiera.

En la práctica, el canon es muy similar al gasto incurrido cuando se alquila vivienda con la diferencia de que tras años de pagarlo, el arrendatario solo disfrutó del bien pero se queda sin nada.

Con el leasing habitacional, el pago mensual incluye la amortización de la deuda y los intereses. Por eso, el sistema ofrece la ventaja de que al cabo del plazo pactado, el beneficiario del contrato es un nuevo propietario. 


El programa "Ahorra tu arriendo"

Establecido por el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) este producto quiere que los ciudadanos que tengan sus cesantías en el FNA puedan convertir el dinero del pago mensual del arriendo en capital para obtener su casa propia. 

Esta nueva herramienta de leasing habitacional permite que cualquier persona que no tenga dinero ahorrado para pagar una cuota inicial pueda destinar el dinero mensual del arriendo para ir pagando poco a poco su casa. 

Solo se necesita ser un ahorrador del FNA y las personas podrán disfrutar de plazos de financiación de hasta 30 años, lo que permite mayor monto de crédito y menor valor de cuota. Además se ahorra en los gastos de estudio de crédito, estudio de títulos y avalúo, esto lo asume el Fondo Nacional del Ahorro.